Y un elefante rosa sostiene una vela, iluminando el cielo, para que todas las niñas perdidas de noche puedan encontrar el camino de vuelta a casa.
Tranquilizate. Estoy tocando para vos. Me gusta tener la cabeza vacía, libre de pensamientos complejos y pensar en lo simple. Me pedís que te de ejemplos y no sé. ¿Qué hay en mi mente? Nada. Felicidad. Quiero manchar con mi sangre el sol, quiero manchar con mi sangre el océano.


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